Mi actual concepto de Libertad

Se que quizá en un futuro lo lamentaré, pero honestamente, ahora, prefiero estar sola, que salir en una cita.

No puedo explicar por qué, pero hoy en día realmente disfruto el silencio en mis vacaciones: La falta de horarios, el poder estar en pijamas hasta las cinco de la tarde, salir a la hora que quiero, donde quiero y como quiero; volver a casa cuando se me canta, y, mejor aún, saber que tengo varios días más de vacaciones para hacer sólo lo que me gusta… E incluso, a veces, absolutamente nada!

A diferencia de un año atrás, donde odiaba mi soledad y la sentía como sinónimo de depresión; hoy ese mismo estado me hace sentir extrañamente libre, como un pájaro. No sé si llamarlo costumbre, o aprendizaje; pero ahora disfruto cada instante de soledad y, como dije más arriba, adoro los silencios, usar mis sentidos cuando salgo: Ver la gente a mi alrededor, sentir el calor del sol, la brisa de media tarde, oír los pájaros cantar en un parque al aire libre, y elegir una buena banca donde sentarme para continuar devorando la novela Jane Eyre, by Charlotte Brontë en su idioma original. 

Tampoco puedo describir qué misteriosa razón me lleva a prestarle más atención a cada cosa que hago cuando estoy sola: Mis sentidos se potencian, por lo menos aquí y ahora.

Estoy consciente que lamentaré en un futuro este actual amor por la soledad que me embriaga… Porque entiendo que quizás me esté perdiendo la oportunidad de mi vida, para conocer un hombre que me ame, y formar una familia (Léase: El mayor sueño de mi vida, aunque a largo plazo)

Pero, si algo me enseño el 2011, es que debo ser honesta conmigo misma y con el prójimo: Sobre todo en mis vacaciones, administrar mi tiempo libre con aquellas cosas que en verdad deseo hacer, aquí y ahora.

Esa vieja excusa de que en un futuro lo lamentaré, no puede obligarme… Estoy en vacaciones y realmente quiero hacer lo que yo quiera aquí y ahora. Si en un futuro siento verdadera necesidad de un hombre, lo buscaré, igual que busco comida cuando tengo hambre.

Estoy sola, ahora francamente lo elijo así, soy feliz y disfruto cada instante con los brazos abiertos a mi prójimo. Es decir, si alguien me propone salir, aceptaré con gusto, claro está; porque, como bien ha dicho mi hermana del alma, no hay que confundir soledad con encierro, ni mucho menos a un ser solitario, con una persona antisocial; por la sencilla razón de que yo no me niego a compartir con otros si me lo proponen.

El pasado, quedó atrás, nadie puede cambiarlo, y no vale lamentarse. El futuro, ¿Quién sabe qué cosas traerá? Sólo se pueden tener buenos pensamientos y sentimientos ahora, para poder traer suerte a nuestras vidas y así propiciar un futuro mejor tanto para nosotros mismos, como para nuestro prójimo.

Pero sólo tenemos el presente, en realidad, para disfrutarlo, hacer lo que realmente deseemos y podamos con nuestro tiempo libre, y cumpliendo cada obligación en el momento preciso, llenando nuestras mentes y corazones de responsabilidad, constancia y amor por el trabajo que se está haciendo. Humildemente considero que esos tres pilares son esenciales para que las cosas salgan realmente bien.

Si uno realmente pone lo mejor de sí, hace con amor, esfuerzo y perseverancia su trabajo, cuidándolo siempre; entonces todo saldrá bien y no habrá nada que temer.

De hecho, trabajar duro también ayuda a disfrutar aún más el tiempo libre que uno tenga, para ser honesto con sí mismo y con el mundo, y hacer lo que uno realmente quiera sin importar lo que opinen los demás. Amén.

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